Cómo organizar las facturas y garantías de una reforma
Qué papeles guardar, cuánto tiempo y por qué importan cuando llegue el momento de vender.
- Una factura válida lleva NIF del emisor, descripción, base imponible y cuota de IVA — sin eso no sirve para nada.
- Guarda siempre el boletín eléctrico (CIE), el certificado de gas y el certificado de eficiencia energética.
- La garantía legal de productos es de 3 años desde 2022 (antes eran 2); guarda la factura junto a la garantía del fabricante.
- Para la reforma en sí, el marco LOE establece plazos de 1, 3 y 10 años según el tipo de daño — con matices según la envergadura de la obra.
- Conserva las facturas de mejoras mientras tengas la vivienda: pueden reducir la ganancia patrimonial al vender.
Por qué las facturas importan más de lo que crees
Termina la reforma, pagas la última cuota y guardas los papeles… en algún cajón. Pasan los años y cuando llega la inspección de Hacienda, la avería de la caldera o la negociación con el comprador de la vivienda, resulta que no encuentras nada.
En España, una factura no es solo un justificante de pago. Es la prueba de que el IVA se aplicó correctamente, el punto de partida de la garantía del producto y la documentación que reduce la ganancia patrimonial cuando vendes. Sin ella, pierdes en todos los frentes.
Qué debe tener una factura para ser válida
Pide siempre factura, no albarán ni recibo informal. Una factura completa debe incluir:
- Nombre o razón social y NIF del emisor (el contratista o la tienda).
- Fecha de emisión y número de factura.
- Descripción clara del trabajo realizado o del producto vendido.
- Base imponible, tipo de IVA aplicado y cuota, e importe total.
Sin estos datos, la factura no tiene validez a efectos de Hacienda. Muchas reformas de vivienda pueden aplicar el IVA reducido del 10% si se cumplen ciertas condiciones — pero confirma siempre con la Agencia Tributaria qué tipo corresponde a tu obra concreta.
Un aviso importante: trabajar "sin factura" no solo es un riesgo fiscal. Si no hay factura, no hay garantía exigible ni prueba del trabajo. Pagas más barato en el acto y más caro a largo plazo.
Los certificados de instalaciones: el papel que más se pierde
Si en tu reforma has tocado la instalación eléctrica o de gas, o has cambiado ventanas, fachada o sistema de climatización, necesitas guardar certificados específicos.
Boletín eléctrico (CIE)
El Certificado de Instalación Eléctrica lo emite el instalador autorizado una vez terminado el trabajo en instalaciones nuevas o modificadas. Es el documento que acredita que la instalación cumple la normativa. Sin él, la distribuidora puede negarte ampliar o contratar el suministro. Y cuando vendas, el comprador lo pedirá.
Certificado de gas
Cualquier instalación o revisión de gas debe hacerla un instalador de gas autorizado, que emite el certificado correspondiente. Guárdalo junto al boletín eléctrico: son los dos documentos técnicos que más se solicitan en una compraventa.
Certificado de eficiencia energética
Es obligatorio para vender o alquilar la vivienda. Si tu reforma ha mejorado la envolvente (aislamiento, ventanas) o cambiado las instalaciones de climatización, es probable que tengas que actualizarlo. Un certificado energético mejorado también puede ser un argumento de venta.
Garantías de productos: 3 años desde 2022
Uno de los datos más desactualizados entre los propietarios: desde 2022, la garantía legal de bienes de consumo en España es de 3 años (antes eran 2), tras la transposición de la directiva europea mediante el Real Decreto-ley 7/2021.
Esto aplica a electrodomésticos, calderas, radiadores, grifería y cualquier producto que hayas comprado para la reforma. Para que puedas ejercerla necesitas la factura de compra y, si viene con ella, la tarjeta de garantía del fabricante.
Garantías de la obra: el marco de la LOE
La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) establece responsabilidades por defectos constructivos, con plazos distintos según la gravedad:
- 1 año — defectos de acabados y terminación.
- 3 años — defectos que afectan a habitabilidad o funcionalidad.
- 10 años — daños estructurales (la llamada "garantía decenal").
Estos plazos se aplican plenamente a la edificación con proyecto técnico (obra mayor). Para una reforma interior sencilla — pintura, alicatado, carpintería — la situación puede ser diferente y depende del contrato que hayas firmado con el contratista. Si tienes dudas sobre qué cubre tu reforma concreta, consulta con un técnico o un abogado especializado.
Lo que sí conviene en cualquier caso: guardar el contrato, el presupuesto aceptado y las facturas de las certificaciones de obra. Son tu evidencia si surge un defecto tiempo después.
Cuánto tiempo conservar los documentos
La respuesta corta: más de lo que crees.
Como regla práctica, la Agencia Tributaria tiene un plazo general de prescripción de 4 años, por lo que conviene conservar todas las facturas al menos ese tiempo. Pero si hay ganancia patrimonial en la venta — y las facturas de mejoras pueden reducirla — necesitas poder justificar el coste de cada reforma. Eso puede ser 20 años después.
La recomendación práctica es sencilla: guárdalas mientras tengas la vivienda. El espacio que ocupa un archivo digital es cero.
Por qué importa al vender
Cuando llega el momento de vender, el comprador (o su asesor) pedirá documentación. Con un archivo ordenado puedes presentar:
- Certificado de eficiencia energética actualizado.
- Boletín eléctrico y certificado de gas.
- Licencias de obra (si las hubo).
- Facturas de todas las mejoras realizadas.
Tener esto listo evita retrasos en la notaría, respalda el precio que pides y genera confianza. Lo contrario — buscar papeles perdidos con la venta encima — es una fuente de estrés y de concesiones en el precio.
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¿Qué datos debe llevar una factura de reforma para ser válida?
Una factura completa debe incluir datos y NIF del emisor (contratista o proveedor), fecha, número de factura, descripción del trabajo o producto, base imponible, tipo y cuota de IVA, y total. Sin estos datos no tiene validez a efectos de Hacienda ni frente a garantías.
¿Cuánto tiempo debo guardar las facturas de una reforma?
Como regla práctica, la Agencia Tributaria recomienda conservar las facturas al menos 4 años (plazo general de prescripción tributaria). Sin embargo, si planeas vender la vivienda, conviene guardarlas indefinidamente: las facturas de mejoras pueden reducir la ganancia patrimonial declarada. Confirma siempre con la Agencia Tributaria tu situación concreta.
¿La garantía legal de los productos comprados para la reforma es de 2 o 3 años?
Desde 2022, la garantía legal de bienes de consumo en España es de 3 años (antes eran 2), tras la transposición de la directiva europea mediante el Real Decreto-ley 7/2021. Para asegurarte del alcance exacto según tu caso, consulta las condiciones del fabricante o a la OCU.
¿Qué pasa si no tengo boletín eléctrico tras cambiar la instalación?
El boletín eléctrico (CIE) es el documento que acredita que la instalación cumple la normativa vigente. Sin él, la distribuidora puede negarse a ampliar o contratar el suministro eléctrico, y podrías tener problemas al vender o alquilar la vivienda. Lo emite el instalador autorizado que realizó el trabajo.